Desde esta sección podrás acceder a numerosas webs de instituciones, asociaciones y empresas que colaboran con Insertadix paara la difusión de la decoración con revestimentos cerámicos empleando la técnica del trencadís.
Trabajamos artesanalmente. Los trabajos de
Trencadis
son realizados manualmente siempre con diseños únicos y exclusivos. Ofrecemos la posibilidad de hacer diseños personalizados para cada necesidad tanto en medidas como en colores. Nos adaptamos a cualquier superficie donde adherir el azulejo. La base puede ser curva e irregular pero siempre debe ser lisa, la base con menos dificultades es la plana. Pueden ser elementos decorativos (macetas, jarrones,…) o pueden ser paredes o elementos arquitectónicos tanto interiores como exteriores (muros, parques, paneles, fachadas edificios…) Disponemos de toda la gama de colores cerámicos existentes en el mercado. Se trata de una amplia y vistosa gama de colores tanto mates como brillos. El cliente puede aportar un diseño propio o bien se elabora un diseño en función de la superficie y de la naturaleza del encargo. Una vez establecido el presupuesto se formaliza el contrato donde se establecen las condiciones del trabajo a realizar. Nos caracteriza un trato fluido con el cliente donde se prima la comunicación para que la satisfacción respecto al acabado final sea plena.
El
trencadís
: Se trata de una técnica de aplicación relativamente nueva que no se utilizó hasta el Modernismo y que fue impulsado como método decorativo por Gaudí y sus discípulos, muy especialmente Jujol. En el
trencadís
, normalmente las teselas irregulares son de cerámica u otros materiales de fácil fragmentación. Esto permitió realizar magnificas obras de arte con restos de baldosas rotas (de aquí el nombre de trencadís) que de otra manera no tendrían ninguna utilización práctica. Normalmente el trencadís se utiliza para la decoración de superficies verticales exteriores, en que gracias a su policromía, incluso con piezas de reflejo metálico, se obtienen efectos decorativos de una gran variedad y riqueza. Por otra parte, en el que se denomina método de aplicación directa, en que las teselas se ponen directamente cara arriba sobre la superficie de mortero blando, normalmente sin diseño previo, se crean desniveles que permiten un reflejo de la luz sobre los diferentes fragmentos. El
trencadís
tiene la ventaja de su rápida aplicación y de ofrecer un diseño muy espontáneo.
Técnicas del mosaico
El trencadís: Se puede realizar de variadas maneras, tal y como estudios recientes de especialistas del Museo de Can Tinturé en Esplugues de Llobregat y muy especialmente por parte de la estudiosa Marta Saliné han podido determinar: • De manera aleatoria, como decía en Gaudí "A puñados se tienen que poner, si no, no acabaremos nunca". • Con creación de nuevas formas a partir de los dibujos de las teselas irregulares. • Con dibujos originales fragmentados. • Con fragmentos juntados por similitud de colores y/o tonalidades. • Con detalles extraídos de las baldosas. • Con fragmentos del mismo motivo, que amplían el dibujo original. Materiales utilizados por
Gaudí
. Gaudí para sus obras utilizaba la piedra, el ladrillo, la cerámica esmaltada o natural, la arcilla, el hierro y la madera. En el Parc Güell, Gaudí explotó al máximo el trencadís, sobretodo en el banco ondulante sobre la plaza circular. Gaudí nos entrega una propia perspectiva de cómo tiene que ser la creación en un intento de buscar la verdad. Es una creación libre, en la que critica la voluntad de sistematicidad y es fiel a la voluntad de crear en el juego y en la naturaleza. Le importa la subjetividad, la idea más profunda en cuanto hombre. Es un libre creador, apela al derecho de moverse, contradecirse, a cambiar de opinión, a probar ideas. Gaudí coincide de lleno, como vemos, con el pensamiento modernista, porque lo verdadero es contradicción, es línea curva, es mezcla de materiales, es color y naturaleza; el principio dialéctico es la negación productiva. El
Parque Güell
Esta es quizás la más singular de las muchas obras que Eusebi Güell encargó a Gaudí y fue declarada monumento de carácter universal por la UNESCO en 1984, junto a otras dos obras del genial arquitecto, con lo que nos podemos hacer una idea de la belleza de este trabajo. En principio Güell quería que su finca fuese una "ciudad-jardín" como las que se hacían en Inglaterra para la burguesía rica de Barcelona. Dividió el terreno en 60 parcelas de entre 1000 y 2000 m2, y de forma triangular para adaptarse a la topografía del terreno. Cuando alguien compraba una parcela tenía que signar un contrato aceptando condiciones como la prohibición total de la tala de árboles, una limitación de la planta del chalet a 1/6 de la superficie total y una altura máxima de 80 centímetros para la cerca. Sólo se vendieron tres: dos para la casa de la familia Trias, que aún mantienen, y otra para hacer el chalet-muestra, que acabó comprando Gaudí en 1.906 y que actualmente es un Museo dedicado al arquitecto del parque.